EL
INSTITUTO INDIGENISTA INTERAMERICANO 
1940-2002
El
Anuario Indigenista fue pensado por Aguirre Beltrán como
una herramienta de discusión y elaboración de políticas
indigenistas. El primero que él editó (1967) mantuvo
todavía cierto carácter administrativo y contiene
los informes del Director saliente; el de 1968 publicó las
ponencias del VI Congreso Indigenista Interamericano; el de 1969
publicó una selección de ponencias de la XXVIII Reunión
de la Sociedad para la Antropología Aplicada, incluyéndose
allí artículos realmente polémicos. En este
número Aguirre Beltrán hizo una reseña histórica
de la política indigenista en América Latina, donde
analizó las relaciones de las sociedades nacionales con los
grupos étnicos, la defensa que éstos hacen de su identidad
y planteó que el desafío para los antropólogos
es construir un modelo de nación original y distinto del
europeo. Este tema planteado por vez primera tan claramente en 1969,
continuó en el Anuario de 1970, en el que se incluyeron las
ponencias del Simposio sobre Problemas Étnicos de la Sociedad
Contemporánea del XXXIX Congreso Internacional de Americanistas
en Lima, coordinado por Mario Vázquez y Gonzalo Aguirre Beltrán.
Esta edición fue de consulta obligada para cualquier discusión
sobre cuestiones de identidad y etnias; en sus páginas se
expusieron las posiciones de quienes un año después
constituyeran el grupo de Barbados.
Durante
su gestión como Director publicó "Regiones de
Refugio", obra que marcó un hito fundamental por su
importancia para la antropología, el indigenismo y la proyección
del Instituto y de México a nivel interamericano.
En
1968 América Indígena publicó la traducción
de la polémica en torno a la obra de Oscar Lewis reproduciendo
las reseñas de "Los Hijos de Sánchez", "Pedro
Martínez" y "La vida" elaboradas por antropólogos.
El número 2 de 1969 cuestionó el compromiso de la
labor del antropólogo que labora en instituciones oficiales
con el artículo de A. Davis "Una Tolvanera: Apogeo y
declinación de un instituto de investigación",
que fue el primer indicio de la ruptura de antropólogos con
las políticas de los gobiernos. La misma edición incluye
el trabajo de Charles Erasmus "El síndrome encogido
y el desarrollo de la comunidad", que desencadena una polémica
que se prolonga hasta 1970. En la tercera edición de 1969
aparece una fuerte réplica de Alfonso villa Rojas a los integrantes
de la "antropología crítica mexicana".
La
gestión del Dr. Aguirre Beltrán se interrumpe el 22
de enero de 1971, debido a su designación como Subsecretario
de Cultura Popular y Educación Extraescolar y Director del
Instituto Nacional Indigenista de México. Ese año
se editan dos números de América Indígena;
el segundo se dedica a "Problemas de Transculturación
en la Frontera de México y los Estados Unidos de Norteamérica".
El
5 de abril de 1971 es designado Director del Instituto el Dr. Gonzalo
Rubio Orbe, ecuatoriano, educador, ex Director del Instituto Indigenista
de su país, conocido indigenista de larga trayectoria. Lo
más notable del trabajo editorial del Dr. Rubio son los números
monográficos por países. La orientación de
las publicaciones no está dirigida hacia temas específicos
sino que apunta a realizar un balance de la situación indígena
en el continente. En esta línea de trabajo se publicó
la obra "Balance del Indigenismo", de Alejandro Marroquín,
quien la había elaborado con apoyo de la OEA antes de ingresar
al Instituto. Siguiendo esa tendencia se estructuraron númerosas
monografías por países, que contienen artículos
arqueológicos, etnohistóricos, etnográficos,
antropológicos y sobre política indigenista. Cada
uno de ellos fue en sí un balance y actualización
de la situación indígena en cada país. También
se elaboran dos números temáticos sobre la mujer campesina
y la salud en la situación intercultural.
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